Trail dels Fars | Una salida entre acantilados
15149
page-template-default,page,page-id-15149,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-7.8,wpb-js-composer js-comp-ver-4.8.1,vc_responsive
 

Una salida entre acantilados

El impresionante faro de Cavalleria, de 15 metros, se alza en lo alto de un acantilado que merodea los 90 metros de altura y que guarda, a la par, una belleza que hipnotiza y un montón de fatídicas historias de naufragios. Inaugurado en 1857, de los cinco faros que alberga actualmente Menorca es el que está más por encima del nivel del mar y su posición, al final de una especie de península lo coloca, sin lugar a dudas, como el más atractivo de la Isla. Los cronistas históricos hablan de más de 700 naufragios antes de la construcción del faro, unos naufragios que no cesaron posteriormente y de los que quedan restos hundidos y de acceso factible no muy lejos de la costa.

 

El Cap de Cavalleria, donde está el faro y donde arranca la Compressport Trail dels Fars, está ubicado en el punto más al norte de la isla de Menorca envuelto por la zona más importante de la Reserva Marina y con una carretera de asfalto que los corredores agradecen ya que su pendiente propicia una salida rápida y cómoda.

 

DSC_9384

La atleta Laia Díez, con el faro de fondo. © Elisa Ruiz.

Más de un centenar de cabras salvajes y curiosas campan a sus anchas por un terreno muy técnico fuera de la carretera y con poca vegetación. Antes de enfilar la pendiente que lleva hasta el faro, a mano derecha se encuentra Cala Viola, una pequeña playa virgen con diferentes tramos de arena rojiza resguardada del imponente viento del norte, conocido como Tramontana, que azota constantemente la costa menorquina durante las estaciones de otoño e invierno, principalmente.

 

Así mismo, la zona cuenta con un pequeño puerto natural conocido como el Puerto de Sa Nitja en el que se han encontrado evidencias de la presencia de asentamientos romanos y fenicios. La importancia del lugar no es solamente paisajística sino también arqueológica ya que de una forma intermitente se producen hallazgos correspondientes a épocas muy antiguas y que ayudan a entender la llegada del ser humano a Menorca. El cabo también cuenta con un museo que salvaguarda la mayoría de piezas de cerámica y metales que se han encontrado a lo largo de estos años en las diferentes expediciones arqueológicas que se han realizado.

 

También tiene valor estratégico y de hecho así lo dejaron patente los ingleses en la segunda dominación que protagonizaron en la Isla, entre 1798 y 1802, cuando construyeron al otro lado del puerto una torre de defensa, una construcción que se repite en varios puntos del litoral menorquín, cerca del Camí de Cavalls.

 

El faro queda a poco más de 13 kilómetros de la población de Es Mercadal, en el centro de la Isla, y un excelente enclave para degustar la variada gastronomía menorquina en los diferentes restaurantes que hay, así como Fornells, a unos 15 kilómetros, una localidad de pescadores muy pequeña y con mucho encanto, donde también se puede degustar una buena comida.

Patrocinadores y colaboradores
    Sorry, no posts matched your criteria.